El mercado de autos eléctricos en Argentina vive un momento explosivo. Según el informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en junio de 2026 se patentaron 865 vehículos 100% eléctricos, un salto de 33,1% frente a mayo y de nada menos que 1.630% frente a las apenas 50 unidades registradas en junio de 2025. En lo que va del año, el acumulado llega a 3.860 unidades, un crecimiento de 879,7% respecto al mismo período de 2025.
El modelo más vendido fue el BYD Dolphin Mini, con 481 patentamientos solo en junio y 2.178 unidades acumuladas en el primer semestre, más de la mitad de todos los eléctricos vendidos en el país este año. Le siguen el BYD Yuan Pro y el BAIC EU5. BYD como marca concentra casi el 70% del mercado eléctrico argentino.
El motor detrás del boom: un cupo de importación sin arancel
Detrás de este salto no hay solo apetito de los consumidores: hay una política pública concreta. El gobierno argentino asignó un cupo de 50.000 vehículos eléctricos e híbridos para importar sin arancel durante 2026, publicado en el Boletín Oficial a través de las resoluciones 377/2025 y 513/2025. El beneficio aplica a unidades con un valor FOB de hasta US$ 16.000 y ya suma 71 modelos de 32 marcas distintas habilitados para ingresar bajo este régimen.
Ese incentivo fiscal explica en gran medida por qué la curva de adopción argentina se aceleró tan rápido en apenas un año, pese a partir de una base minúscula.
¿Qué significa esto para Perú?
La comparación con Perú es inevitable. En el primer semestre de 2026, el mercado peruano de electrificados también creció con fuerza —8.285 unidades, +86% interanual, según la Asociación Automotriz del Perú (AAP)—, pero la propia AAP viene señalando que el principal freno para acelerar esa curva es la ausencia de incentivos económicos significativos y el desarrollo aún incipiente de la infraestructura de carga. Argentina, con un cupo de importación sin arancel bien definido, muestra en cifras concretas lo que ese tipo de política puede generar en la velocidad de adopción, incluso si su infraestructura de carga pública —hoy con menos de 300 puntos a nivel nacional— también va a un ritmo más lento que las ventas.
Para Perú, donde la penetración de eléctricos apenas bordea el 6% del mercado frente al 44% de Colombia, el caso argentino es un recordatorio de que la brecha no es solo de interés del consumidor, sino de diseño de política pública: aranceles, incentivos tributarios y reglas claras de importación pueden mover la aguja en cuestión de meses.
Mientras el debate sobre incentivos avanza en el Perú, si estás pensando en dar el salto a un auto eléctrico o en instalar un cargador —en casa, en tu edificio o en tu negocio— contáctanos aquí y te ayudamos a encontrar la opción que mejor se ajusta a tus necesidades.
Fuentes: Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA); Autoblog Argentina, junio 2026.

