El mercado de autos eléctricos en Chile está viviendo su mejor momento en ventas, pero la infraestructura de carga no está creciendo al mismo ritmo. Es una tensión que Perú conoce de cerca, y que ofrece varias lecciones para el mercado local.
Según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), entre enero y mayo de 2026 se vendieron 4.168 vehículos 100% eléctricos, un salto de 96,8% frente al mismo período de 2025. Si se suman los híbridos enchufables (2.955 unidades) y los eléctricos de rango extendido (679 unidades), el crecimiento combinado llega a 327,5%. En abril, los eléctricos ya representaban el 10% de todas las ventas de autos livianos en el país, cuando antes de 2024 no llegaban ni al 1%.
El liderazgo de marcas también refleja un mercado que maduró rápido: Tesla concentra 27,1% de las ventas (1.128 unidades), seguida por Volvo (8,4%) y BYD (8,3%). La oferta de modelos disponibles pasó de unos 40 antes de 2024 a más de 150 en la actualidad, según datos recogidos por Latam Mobility.
El cuello de botella: la carga pública no da abasto
El problema es que la infraestructura de recarga no está siguiendo ese ritmo. De acuerdo con el Centro de Movilidad Sostenible y el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), cerca del 60% de las comunas chilenas todavía no cuenta con ningún punto de carga público, y instalar uno nuevo puede tomar meses o incluso años por trámites municipales y de conexión a la red eléctrica.
A eso se suma un obstáculo regulatorio poco conocido: la Ley de Copropiedad chilena exige mayoría de votos para instalar cargadores en edificios de departamentos. En un condominio de 100 unidades, por ejemplo, se necesitan al menos 51 votos a favor, lo que en la práctica frena a muchos propietarios que sí quieren cargar su auto en casa. El Ministerio de Energía presentó en junio una Estrategia Nacional de Electromovilidad 2030 que apunta a que el 20% de las ventas de autos sean cero emisiones para esa fecha, y 100% para 2035, pero eso implicaría multiplicar por cuatro el ritmo de crecimiento actual.
Una historia que Perú ya conoce
El patrón chileno —ventas que se disparan mientras los cargadores públicos avanzan a paso lento— es prácticamente un espejo de lo que reportó la Asociación Automotriz del Perú (AAP) hace apenas unos días: 8.285 vehículos electrificados vendidos en el primer semestre de 2026 (+86% interanual), pero con apenas 6% de penetración de mercado frente al 44% de Colombia, y con la propia AAP señalando la falta de infraestructura de carga como uno de los principales frenos para acelerar la adopción.
La diferencia es que Chile ya tiene un diagnóstico público, cifras oficiales de ANAC y una estrategia nacional con metas concretas al 2030 y 2035. Perú, en cambio, todavía no cuenta con un plan de electromovilidad de ese alcance, lo que deja en manos de operadores privados —y de la propia decisión de compra de cada usuario— la tarea de resolver dónde y cómo cargar.
Lo que queda claro, tanto en Chile como en Perú, es que comprar un auto eléctrico hoy significa pensar primero en dónde se va a cargar: en casa, en el trabajo o en un punto público cercano. Si estás evaluando dar el salto a un vehículo eléctrico o quieres instalar un cargador en tu hogar o negocio, contáctanos y te ayudamos a comparar opciones de autos, cargadores e instaladores certificados en Perú.
Fuentes: Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), Informe Cero y Bajas Emisiones 2026; Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

